Villa , en la cuadrilla de Caderechas, uno de las siete en que se dividía la Merindad de Bureba perteneciente al partido de Bureba, jurisdicción de realengo con regidor pedáneo.
A la caída del Antiguo Régimen queda constituida como ayuntamiento constitucional del mismo nombre en el partido Briviesca , región de Castilla la Vieja , contaba entonces con 204 habitantes.
Posteriormente se integra en Oña.
HISTORIA DE LA COMARCA DE LA BUREBA
La
fertilidad de sus suelos y el histórico e importante paso obligado, el
Corredor de la Bureba, son los componentes que precipitan la ocupación
humana de estos territorios en tiempos muy pretéritos. En las entrañas
de sus tierras, en la Sierra de Atapuerca, se han hallado los restos
más antiguos que se conocen de seres humanos en Europa, los restos del
Homo Antecessor, especie que pobló estos lugares hace más de un millón
de años.
La ocupación continuada de sus tierras, con aportaciones
de todas las culturas que atravesaron el obligado paso, definieron a
los que encontraron los invasores romanos a su llegada a Iberia. Los
Austricones, una de las tribus vasca a decir de muchos, poblaron esta
tierras e hicieron su capital a la actual Briviesca, que todavía sigue
ostentando ese título.
Esta misma particularidad conformó la
fuerte personalidad de su población, que conforma una unidad política
con entidad propia que se convierte en el primitivo embrión del Condado
de Castilla.
El reino de Nájera-Pamplona, antecesor del Reino de
Navarra, también consideró esta comarca como tierras suyas y de lo que
posteriormente sería la zona de frontera con la hermana y rival
Castilla. Navarra perdió este territorio de forma definitiva tras el
Laudo arbitral del Rey Enrique II de Inglaterra de marzo de 1177, al
que los reyes Alfonso VII de Castilla y Sancho VI de Navarra habían
condicionado en sus disputas, después de firmar una tregua en agosto de
1176.
El condado de La Bureba, fue unión entre las tierra llanas y
abiertas y de sus múltiples pueblos. Superpuesta al condado se
constituyó la merindad en el siglo XII. La Merindad de la Bureba
permaneció hasta el siglo XVIII dando personalidad a la entidad
política.
La Reconquista dió paso a a la repoblación por gentes
llegadas del norte de la Península, no muy lejanos: campesinos, pequeña
nobleza y hombres de iglesia. Sin el peligro militar, lo pueblos se
agrupan alrededor de la iglesia, la fuente o el camino.
Cruce de caminos
El
paso obligado de Pancorbo, el Corredor de la Bureba, siempre ha marcado
a la comarca. Si, en tiempos prehistóricos lo atravesaron las
emigraciones, africanas primero y asiáticas después, que llegaban de
Europa en tiempos del Imperio Romano, se convirtió en un importante
cruce de calzadas que seguían los caminos marcados por la naturaleza;
el camino de la Castilla del Duero -la calzada de Astorga por
Monasterio de Rodilla, la Tritium Autrigonum romana-, el camino de La
Rioja y del valle del Ebro -la calzada de Zaragoza, por Las Lomas hacia
Cerezo de Río Tirón, Segisamunculum en época romana- y el camino del
norte por Poza de la Sal, la llamada Flavia Augusta Salionca por los
romanos.
Ni que decir tiene que el Camino de Santiago tiene su paso por aquí